El martes 22 de abril se llevó a cabo la primera Jornada de EIFEDE titulada “Cadenas de valor y Tecnologías basadas en la explotación de datos”. Este evento reunió a expertos en innovación, tecnología y transformación digital del sector energético para debatir, compartir conocimientos e identificar oportunidades sobre cómo la explotación de datos puede transformar las cadenas de valor en el sector.
Durante la jornada, se identificaron grandes retos, poniendo foco en cómo abordarlos desde la cadena de valor y se presentaron casos prácticos, demostraron el impacto de estas tecnologías en la mejora de la eficiencia y la sostenibilidad. Además de conocer las oportunidades que ofrece EIFEDE, los asistentes tuvieron la ocasión de realizar networking y establecer contactos valiosos con profesionales.
Empresas y centros tecnológicos participantes
La participación de empresas líderes, como Acciona, Aspapel, Denkensas, Edison Next y Keyter, fue uno de los aspectos fundamentales de esta jornada. Estas compañías compartieron sus experiencias y conocimientos, para poder debatir y colaborar en la identificación de oportunidades y soluciones tecnológicas.
Por otro lado, los asistentes también tuvieron la oportunidad de interactuar con importantes centros tecnológicos de EIFEDE, como ITI, ITG y CTIC.
Conclusiones
«Sin datos históricos fiables, la innovación energética sigue siendo solo teoría.»
En la jornada se hizo evidente que muchas empresas del sector energético carecen de datos históricos suficientes debido a infraestructuras antiguas y soluciones parciales. Esto dificulta validar en escenarios reales los beneficios concretos que ofrecen tecnologías avanzadas como la IA o los gemelos digitales.
«¿Los datos como producto? Aún falta mucho camino por recorrer, pero hay que empezar para no quedarse atrás.»
Una de las barreras claras identificadas es la escasa cultura de intercambio de datos en el sector energético. Las empresas aún son reticentes a compartir información, lo que limita seriamente la capacidad para desarrollar casos de uso innovadores y colaborativos que beneficien a todo el ecosistema.
«El mayor reto tecnológico no es implementar, sino medir claramente su impacto real.»
Durante el encuentro quedó patente la dificultad para demostrar y visualizar de manera efectiva el ahorro real generado por estas tecnologías. Esto revela que más allá de instalar soluciones avanzadas, necesitamos sistemas transparentes y precisos para medir y comunicar el valor tangible de la innovación tecnológica aplicada al dato.



